PLACENTA PREVIA
1.- DEFINICION.-
En general se denomina placenta previa a la inserción de
la placenta en la parte inferior del útero, cubriendo total o parcialmente el
orificio cervical interno o quedando muy cerca de él.
La placenta previa es un cuadro en el cual la placenta
se encuentra insertada en el segmento inferior del útero, próxima al orificio
interno del cuello del mismo, y se manifiesta generalmente como una hemorragia.
Normalmente la placenta se implanta en la región superior o media del útero.
De hecho, constituye una de las causas de las denominadas
hemorragias de la segunda mitad del embarazo.
Aunque, en alrededor del 25% de los casos no produce síntoma alguno.
2.- CAUSAS
Durante el embarazo, la placenta se desplaza a medida que
el útero se estira y crece. A comienzos de embarazo, es muy común que la
placenta esté en la parte baja en el útero, pero a medida que el embarazo
continúa, la placenta se desplaza hacia la parte superior de éste. Hacia el
tercer trimestre, la placenta debe estar cerca de la parte superior del útero,
de manera que el cuello uterino esté despejado para el parto.
Algunas veces, la placenta cubre parcial o totalmente el
cuello uterino, lo cual se denomina placenta previa.
Existen diferentes formas de placenta previa:
- Marginal: la placenta está al lado del cuello
uterino pero no cubre la abertura.
- Parcial: la placenta cubre parte de la abertura
cervical.
- Completa: la placenta cubre toda la abertura cervical.
La placenta previa ocurre en 1 de cada 200 embarazos y es
más común en mujeres que tienen:
- Un útero anormalmente desarrollado
- Placenta grande o anormal
- Muchos embarazos previos
- Embarazos múltiples (gemelos, trillizos, etc.)
- Cicatrización de la pared uterina causada por
embarazo anterior, cesárea, cirugía o abortos
Las mujeres que fuman o tienen niños a una edad avanzada
también pueden tener un mayor riesgo.
3.- SINTOMAS
El síntoma principal de la placenta previa es un sangrado
vaginal súbito. Algunas mujeres presentan cólicos también. El sangrado a menudo
comienza cerca del final del segundo trimestre o empezando el tercer trimestre.
El sangrado puede ser intenso. Puede detenerse por sí
solo, pero puede empezar de nuevo días o semanas después.
El trabajo de parto algunas veces empieza al cabo de
varios días después del sangrado profuso. Algunas veces, el sangrado puede no
ocurrir hasta después de que comience el trabajo de parto.
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4.- VARIEDADES DE PLACENTA PREVIA:
A) Placenta previa no oclusiva (que no cierra el orificio interno
del cuello del útero):
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Lateral: cuando el borde inferior de la
placenta no
alcanza el orificio interno del cuello
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Marginal: cuando el borde inferior llega al
orificio interno del cuello
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B) Placenta previa oclusiva (cierra el orificio interno del cuello del
útero):
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Oclusiva parcial: el borde placentario cubre
parcialmente el orificio interno
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Oclusiva total: la placenta cubre todo el orificio
interno
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5.- TRATAMIENTO
A) Internación inmediata y
obligatoria de la paciente con reposo absoluto.
B) Indicar sedantes de la
contractilidad uterina si la hemorragia no es abundante, aunque este
procedimiento tiene contraindicación relativa.
C) Si la hemorragia es
considerable, el tacto vaginal debe realizarse en un ambiente quirúrgico.
D) Extracción de sangre
para controles de Hemograma, Coagulograma, Grupo y Rh si no lo tuviera.
E) Compatibilizar sangre,
es decir, tener sangre preparada para transfundir, ya que la mayoría de las
veces es necesario este procedimiento debido al shock hemorrágico.
F) Teniendo información de
la ubicación placentaria por medio de la última ecografía que tiene la
paciente, se procederá a esperar el parto vaginal si la ubicación de la
placenta lo permite (placenta lateral o marginal), y si la hemorragia no es
abundante. De lo contrario se informará a la parturienta que es necesario
realizar una operación cesárea bajo anestesia general.
El tratamiento
depende de:
- La cantidad de sangrado.
- Si el feto está lo suficientemente desarrollado para
sobrevivir si lo sacan.
- Qué tanta parte del cuello uterino está cubierto.
- La posición del feto.
- El número de partos previos que haya tenido.
- Si está en trabajo de parto.
Si la placenta está cerca del cuello uterino o está
cubriendo una parte de éste, el médico puede recomendar:
- Reducir actividades.
- Guardar reposo en cama.
- Descanso de la pelvis, lo cual significa no tener
relaciones sexuales ni practicarse duchas ni usar tampones.
Si ha perdido mucha sangre, puede recibir:
- Transfusiones sanguíneas.
- Medicamentos para prevenir el parto prematuro.
- Medicamentos para ayudar a que el embarazo continúe
por lo menos hasta las 36 semanas.
- Inyección de un medicamento especial llamado Rhogam
si su tipo de sangre es Rh negativo.
- Inyecciones de esteroides para ayudar a que los
pulmones del bebé maduren.
Los médicos sopesarán cuidadosamente el riesgo de
sangrado continuo contra el riesgo de un parto prematuro para el bebé. Después
de las 36 semanas, el parto del bebé puede ser el mejor tratamiento.
Se puede hacer una cesárea de urgencia si el sangrado es
abundante y no se puede controlar.
Casi todas las mujeres con placenta previa necesitan una
cesárea. Si la placenta cubre todo o parte del cuello uterino, un parto vaginal
puede causar sangrado intenso, lo cual puede ser mortal para la madre y el
bebé.
6.- PRONOSTICO
Las mujeres con placenta previa necesitan un monitoreo
cuidadoso por parte de un médico. Dicho monitoreo cuidadoso y el parto por
cesárea ayudan a prevenir la mayoría de las complicaciones.
El mayor riesgo es el sangrado intenso que puede ser
mortal para la madre y el bebé. Si tiene sangrado profuso, el bebé tal vez
necesite nacer de manera prematura, antes de que los órganos mayores, como los
pulmones, se hayan desarrollado.
7.- POSIBLES COMPLICACIONES
Los riesgos para la madre abarcan:
- Sangrado profuso (hemorragia)
- Shock
- Muerte
Otros riesgos abarcan:
- Coágulos sanguíneos
- Infección
- Necesidad de transfusiones sanguíneas
Los riesgos para el bebé abarcan:
- Hemorragia en el bebé
- Muerte